Carrocerías El Cóndor: de su primer modelo de ventanillas de correr al último prepanorámico (¿1955? - 1976)
La evolución estilística de los productos de esta carrocera es un caso realmente singular: como veremos con el correr del relato, los sucesivos modelos fueron simples restilizaciones de los anteriores, una y otra vez. En sus últimos 30 años de existencia, El Cóndor no innovó radicalmente su diseño, sólo se limitaba a adaptar el anterior a las nuevas tendencias o a las reglamentaciones que se dictaban.
¡Ojo! Con esto no queremos decir que, por ejemplo, los patrones del diseño de un modelo fabricado en 1959 estaban vigentes 20 años después, si no que ese producto fabricado en 1979 descendía del que se producía en 1959 aunque había experimentado, en ese lapso temporal, una gran cantidad de saltos evolutivos representados por todas las variantes fabricadas en esos 20 años que separan a las versiones mencionadas.
Muchas carroceras (casi todas, de hecho) en algún momento de su existencia patearon el tablero y abandonaron determinados rasgos estilísticos para sustituirlos por otros completamente diferentes. Y eso fue algo que no sucedió en El Cóndor, como lo demostraremos a lo largo de esta reseña.
En esta oportunidad nos dedicaremos al tramo que abarca desde los primeros modelos de ventanillas de correr hasta el último que se produjo con ventanillas no panorámicas, pues la variedad de diseños es enorme y, de dedicarnos en esta oportunidad al último tramo de su historia, que engloba a sus modelos panorámicos, la nota sería harto extensa y, tal vez, de desarrollo tedioso.
El primer hito de esta evolución, el modelo básico, comenzó a producirse alrededor de 1955, aunque no tenemos el dato preciso, la certeza absoluta. Sospechamos que fue en este momento que El Cóndor pateó el tablero por última vez y sustituyó a su último modelo con ventanillas de subir y bajar, con morfología por entonces superada, por un diseño completamente nuevo, de líneas acordes a los tiempos que corrían, tan bello como armónico. Creemos que fue uno de los modelos más representativos de la segunda mitad de la década de 1950 y que su diseño se presentó actual durante muchos años, sin verse superado.
Veamos, entonces, donde comenzó a escribirse esta historia.
Modelo inicial (¿1955? - ¿1961?)
El diseño del primer modelo pos-clásico de Carrocerías El Cóndor no se apartó de las líneas morfológicas generales vigentes en la época. Digamos que no fue revolucionario, pero su aspecto, que denotaba robustez y le daba al producto un aspecto de bien parado, fue del agrado de muchos transportistas que lo adoptaron como modelo de cabecera.
No presentaba detalles de avanzada. Su frente y su culata eran conservadores, como así también las formas de sus laterales, equipados con ventanillas clásicas de correr inclinadas hacia adelante y el diseño de la última, tal como se estilaba por aquellos tiempos, acompañaba la curvatura de la culata, cuyas redondeces eran muy marcadas.

(Foto: Colección Nuevo Ideal S.A. - Gentileza Gustavo Castiñeira).
Este perfil perfecto nos sirve para apreciar las líneas del modelo con el que El Cóndor inició su saga de diseños contemporáneos. Se destacan el amplio ventilete para el conductor (no hay que olvidar que, en la misma época, otras carroceras utilizaban parabrisas enterizos y no contemplaron su inclusión) y el aspecto de fortaleza que sus líneas transmiten.
El diseño de los vanos de la puerta no fue en realidad el primero: hubo un antecedente, que presentaba redondeadas sólo las esquinas externas. Los cuatro ángulos que confluían en la división central de los gajos de la puerta eran rectos, lo cual le daba a ambos vanos el aspecto de ser uno solo, partido al medio. No conocimos muchos ejemplares con ese diseño de puertas.
(Foto: Publicación desconocida - Colección Jorge Arcuri y Antonio A. De Luca).
Esta imagen, pese a que no es muy buena de origen, nos permite apreciar la marcada redondez de la culata y el diseño de la primera luneta que equipó a este modelo, que era del modelo basculante. Pocos años después fue reemplazada por otra que, si bien conservó las formas generales, estaba compuesta por un único cristal expulsable y sin marco metálico.

(Foto: Alejandro Scartaccini).
Su frente no aportaba ningún elemento o forma llamativos, apartados de la media normal de diseño de la época. Sus dos cristales planos, convenientes a la hora de reemplazarse por roturas, fueron reemplazados tiempo después por un único parabrisas que ocupaba la superficie de los dos pequeños.
Aquí conviene hacer una pequeña disgresión hacia lo anecdótico y comentar que esta vieja unidad, de 1958 ó 1959, sigue aún en pie, guardada en un galponcito en la localidad de Lanús. Aún conserva los colores (y el número en la bandera) de la última línea en la que circuló, la 20 y su estado general es bueno.

Foto: Colección Jorge L. San Martín).
El carrozado de unidades de chasis largo fue resuelto de manera curiosa: mientras otras carroceras agrandaban los vanos de sus ventanillas o incorporaban una más, con el fin de balancear el aspecto del conjunto, la gente de El Cóndor decidió que la primera ventanilla sería más grande que las demás, solución muy poco ortodoxa, por cierto.
Si observamos detenidamente a la unidad de La Primera de Munro que aparece en la foto, veremos que la primera ventanilla es manifiestamente más larga. Este tipo de unidades no fue muy difundido y puede calificárselo de rareza.
Este modelo no fue carrozado sólo sobre chasis Mercedes Benz. Conocemos variantes interesantes sobre chasis poco corrientes, sobre los que podemos ofrecer algunas imágenes:

(Foto: Transportes Quirno Costa S.A. - Gentileza Santiago Jesús de Vedia).
Sobre chasis Ford Köln, conocido coloquialmente como FK. Entre algunos ejemplares conocidos, como el de la línea 60 que mostramos en la reseña de esta línea, registramos éste, mucho menos conocido, que circuló en la línea 103 porteña.

(Foto: Autor desconocido - Gentileza Sr. Passarelli).
Tenemos individualizado un solo ejemplar (lo cual no quiere decir que no haya existido otro) sobre chasis International Harvester, al cual el ingenio popular le dio el mote de Televisor, por la forma de su parrilla. Aquí lo vemos circulando en la línea 6 comunal del partido de Moreno (la actual 501 Transportes La Perlita) aunque es de suponer que esta unidad llegó a esta empresa usada (por aquellos años, las líneas comunales de la zona muy rara vez incorporaban coches cero kilómetro).

(Foto: Jorge y Daniel Facca).
El chasis Bedford de origen británico, que en su mayoría llegaron al país entre 1956 y 1958, también fue vestido por la gente de El Cóndor. En este caso no contamos con imágenes que los muestren en servicio regular, pero el frente de esta casa rodante, junto a las formas de las ventanillas y del chapón embellecedor del eje trasero, nos delatan inequívocamente su origen.

(Foto: Jorge y Daniel Facca).
Algunos Bedford J6LZ1, el modelo más moderno y conocido de esta marca en la Argentina, llegaron a carrozarse con esta variante. Debido a lo bajo de su capot los parabrisas eran mucho más amplios, si los comparamos con las unidades carrozadas sobre otras marcas de chasis. Los ventiletes quedaban desproporcionados, respecto del tamaño de los vanos de ventanillas y los de los gajos de las puertas, otorgándole un aspecto poco agraciado.
Cabe destacar que esta unidad, radiada hacia 1976-77, conservó muchísimos años sus colores de origen, que no eran otros que los de la línea 76 porteña.

(Foto: Publicación desconocida - Colección Jorge Arcuri y Antonio A. De Luca).
Otro chasis carrozado al menos en un ejemplar fue el M.A.N. 415 N 1. En la reseña que le dedicamos a este chasis hay incluida una foto que muestra al coche de cuerpo entero y por ello, para no repetirla, incluimos esta toma desconocida, obtenida durante una huelga ferroviaria y que nos presenta a esta unidad trabajando a destajo, con gente colgando en el estribo, que pugna por regresar a su hogar.
Es de suponer que también existieron ejemplares sobre otras marcas que se ofrecían en el mercado por aquellos años (Ford -nos consta un ejemplar sobre Ford Hércules-, Chevrolet, las comercializadas por Févre y Basset -Dodge, Desoto, Fargo- y algunas otras de baja penetración en el mercado -Borgward, por ejemplo-) pero no contamos con el material gráfico que nos permita corroborarlo.
Pero sí conocemos al que tal vez sea el colectivo de esta versión más extraño de todos, porque es el producto del recarrozamiento de un chasis antiguo. El resultado fue por demás extraño, como se puede ver en la siguiente foto.

(Foto: Carlos Chamorro).
Y el producto terminado fue realmente raro. No sabemos si finalmente circuló en alguna línea regular o si fue destinado al transporte escolar, pero lo cierto es que su rareza es indudable. Se comenta que hay otra unidad similar guardada (o tal vez sea ésta) en una galpón, restaurada y con los colores de la línea provincial 252, Transportes José Hernández, pero nunca pudimos corroborar o desmentir este dato.
A la vez, se fabricó otro modelo en mucha menor cantidad, con el fin de vestir chasis más cortos de lo usual. Se fabricaron a la par de la versión anteriormente descripta y se distribuyeron en menor escala que su hermano mayor.
Modelo para chasis corto (¿1956? - 1960)
Llamó la atención que El Cóndor diseñara especialmente una versión para equipar los chasis más cortos del mercado. La diferencia más notoria radicaba en la sección trasera, en la cual la última ventanilla se había reducido a la mitad, dando la impresión de que el coche esteba equipado con tres ventanillas y media. Además y a diferencia del modelo standard, la caída de la última ventanilla, la de dimensiones más reducidas, no acompañaba a la forma del techo.
También cambió el diseño del ventilete del chofer, en los coches más viejos carrozados sobre Mercedes Benz. Era algo más pequeño que el del modelo grande y no era armónico con el resto del conjunto con sus formas angulosas, ni acompañaba la caída de la saliente que hacía sobresalir a la bandera por sobre el parabrisas. Realmente daba la impresión de ser un implemento de otra carrocería mal pegado y fue realmente el punto flojo de esta versión, en sus primeros añosEsta anomalía estilística se corrigió hacia 1959, aunque en modelos más antiguos carrozados sobre otros chasis ya se utilizaba el ventilete redondeado.
Pese a lo poco agraciado y discordante del ventilete utilizado en los coches más antiguos, el modelo resultante era agradable a la vista y, por ser pequeño, daba la impresión de ser de juguete. No se difundió en grandes cantidades aunque, pese a ello, marcó presencia en varias líneas porteñas y del Gran Buenos Aires.

Unidad carrozada sobre chasis Mercedes Benz L-312 de 1956/57 en estado superlativo, perteneciente a la línea 25 porteña. Obsérvense las formas del ventilete del conductor, que poco y nada tienen que ver con el resto del conjunto. (Foto: Colección Carlos Distéfano).
Pese a lo calamitoso de su estado, este pobre colectivo, que en el momento de tomarse la foto estaba a punto de ser desguazado, nos muestra la variantes de ventiletes redondeados, que se presentan mucho más integrados al conjunto si lo comparamos con el ejemplo anterior. (Foto: Alejandro Scartaccini).

Como puede apreciarse en este colectivo carrozado sobre Chevrolet 6600 de 1957 de la empresa Transporte Ideal San Justo, el diseño del ventilete guarda relación con el del modelo grande y se presenta muchísimo más armónico que el equipaba a las unidades Mercedes Benz. (Foto: Autor desconocido - Gentileza José Luis Diéguez).
Uno de los "Mini Cóndores" más extraño que conocemos es éste, carrozado sobre un chasis Scania-Vabis para la empresa Micro Omnibus Quilmes. (Foto: José Teixeira - Gentileza Sergio Paratore).
Contemporáneamente a las versiones ya descriptas, se fabricó un puñado de unidades frontales que se presentan extrañas. Al no difundirse demasiado y comercializarse sólo unas pocas, esta variante ha tomado automáticamente el carácter de rareza.
El coche del Expreso Pilar carrozado sobre chasis DAF presenta un frente acorde a un servicio de media distancia, sin bandera superior y con un pequeño indicador de destinos bajo el parabrisas. (Foto: autor desconocido. Gentileza Manuel Larrea Vardé).